martes, 3 de agosto de 2010

Hoy, una de fotos

Hola de nuevo!

Hoy estoy un poco perezoso y no me apetece mucho escribir. Bueno, lo cierto es que suelo escribir por la noche, antes o después de cenar, y ayer no lo hice, así que no tengo nada para colgaros ahora. Por eso, os dejo hoy unas cuantas fotos para pongáis caras y forma a lo que os cuento. Como siempre, podéis pinchar en la foto para verla en grande (y si lo hacéis mientras pulsáis la tecla control no se os cerrará esta página).

Esto es Moca, el pueblo donde estuve hace dos fines de semana. La iglesia como veis no es más que un tejadillo de chapa sujeto por cuatro palos, ya que la nueva está en construcción, como en casi todos los pueblos.

 Esto es en la fiesta que tuvimos después por el aniversario de la ordenación de Felipe, con una señora que me insistía en que le sacara alguna foto. Y eso que esta es de las que iban sobrias...

 Una pobre niña llorando en la fiesta, creo que porque había mucha gente. No, no me echéis la culpa a mi, que la niña ya estaba llorando cuando se sentó al lado del blanco, eh?


 Intentando arrancar el coche por la mañana. Esto de la mecánica es una auténtica aventura aquí. El de rojo que veis es Felipe, el director del colegio.

 Una amiguita que por lo visto quería que la adoptásemos como mascota. Os cuento la historia:

 Viernes. Después de que el jueves me quedé velando en aquella casa hasta tarde, me tuve que levantar a las 7.15 de la mañana porque Edmundo tenía que explicar una cosa en un curso que está dando, y no sabía cómo funcionaba aquello. Viene, le explico, y se va como a las 7.45. Yo iba a subir a pegarme una ducha, cuando oigo que Botoko está bajando por las escaleras. "Buenos días" le digo, y oigo un "¡Ay!". Nuestra amiguita la serpiente había entrado en la casa, y ya iba por el segundo escalón hacia el piso donde están las habitaciónes. Me pidió que trajese un machete. Yo creo que lo decía para que yo mismo la matara, pero como no especificó, pues se lo di. Así que se acercó a la serpiente, y esta levantó la parte superior, y desplegó la piel a ambos lados de la cabeza, como para atacar. Claro, en cuanto sintió el primer golpe de machete, se dio media vuelta e intentó huir, pero claro, la piel de serpiente no agarra en las baldosas, asi que le hubiéramos alcanzado hasta con un taca-taca. Ahí la tenéis, con un machetazo justo debajo de la cabeza. La pregunta es: cuando yo bajé a las 7.15, ¿estaba ya allí, y no la vi por lo dormido que iba? Nunca lo sabremos... Es lo que tiene vivir en el bosque. Supongo que ella será la razón por la que hace tiempo que no veo ratones.


Para que me creáis cuando os hablo de los taxis. Así estaba la puerta trasera de uno en el que me monté. Por si alguno no se hace a la idea, la foto está hecha por dentro del coche, eh?
Si, es como os imagináis. Hay que meter la mano ahí dentro para abrir la puerta.


El aula de informática del colegio Claret. Aquí doy clase los lunes. El que está en la foto es César, un ayudante de Edmundo para sus clases de la tarde.

Y bueno, ya que me lo pedíais tanto, no he tenido más remedio que sacarle una foto a Edmundo. Aquí lo tenéis, haciendo unos deberes que le puse con el Excel, jeje.

Bueno, mañana más!

3 comentarios:

  1. Hola Jorge
    Esa mascotilla tan mona me imagino que será de las que pican. Explícanos un poco qué era, qué ocurre cuando pica y esos pequeños detalles. Vimos el otro día un reportaje en que una ancianita negra no tenía mano porque le había picado la bicha y decidió que para sobrevivir era mejor cortársela.
    Los mensajes sin nombre te puedes imaginar que son míos
    Siempre contigo
    Cortijo

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  2. Mmm, corti, no tengo ni idea de qué pasa si me pica una bicha de estas, pero es que prefiero ni preguntar, la verdad... Que dan mucha cosita los bichejos estos... De todas formas, normalmente sólo van a por aquello que se pueden tragar, y en mi caso, lo tienen difícil. Si existiese una en la que quepo dentro, seguramente se vencería el suelo antes de llegar a mi cama. Aún así, he de reconocer que ya no paseo tranquilo por los pasillos por la noche... Tendrá que ser asín.

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  3. Los pesados de las fotos te decimos: ¡GRACIAS! Me han gustado todas,la Iglesia sencilla pero impregnada de la dignidad de la gente. El taxi peor de lo que imaginaba. La niña preciosa, me tranquiliza que no llorase por el hombre blanco, empezaba a preocuparme. La mascota nada de nada, ten muchíííísimo cuidado. Por último la foto de Edmundo, al que teníamos ganas de conocer. Un saludo para ély para ti todo lo mejor. No lo olvides , nosotros siempre contigo.

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