Antes de venir me repetía a mí mismo que no tenía que traer muchas expectativas aquí. Una de las cosas que aprendí en Honduras fue a esperar, tener paciencia, y no dedicarme a imaginar cómo sería mi tiempo aquí, sino ir desgranando poco a poco la experiencia.
Y así transcurrí las primeras semanas, durante las cuales sabía que no iba a poder hacer gran cosa, ya que la mayor parte de la gente con la que me podría mover por Malabo estaba fuera. Y lo cierto es que no me puse muy nervioso ante la inactividad, lo llevé bastante bien. Sin embargo, me resultaba raro no poder encontrar apenas proyectos en los que involucrarme. Pero pensé “ya irán llegando las cosas”.
Muchos me decís continuamente que es una pasada la cantidad de cosas que estoy viviendo, pero claro, hay un problema en todo eso. El día tiene 24 horas, y si la única actividad intensa que tengo viene a durar un par de horitas, el resto del tiempo queda bastante cojo. A esto hay que unirle la hiperactividad a la que estoy acostumbrado en España, con mil cosas que hacer y poco tiempo disponible para ello. Y eso, día tras día, se me hace duro.
Así, muchas noches me encuentro haciendo balance de la jornada, y sacando la conclusión de que no la he podido exprimir mucho. Paso muchas horas muertas, y con el paso de las semanas me resulta cada vez más cuesta arriba. Y hace que de vez en cuando pasen por mi cabeza pensamientos como “no tenías que haber venido dos meses”, o “te has quedado sin vacaciones en España, total para que muchos días no hagas nada”. Incluso me ocurre algo parecido con el blog: cuando los primeros días tenía que elegir entre las muchas cosas sobre las que podía escribir, ahora hay días en que me cuesta pensar un tema del que hablaros.
En el fondo tengo claro que cuando vuelva a España y pase un tiempo, al mirar atrás habrán desaparecido estos lamentos, y valoraré muchísimo todas las cosas vividas aquí. Pero estando todavía en ello, a veces me cuesta hacer ese ejercicio de abstracción, y me pongo tristón.
Una de las cosas que me ha dado mucha vida ha sido este blog, y de verdad que además de para sentir el calor que llega de España (y de muchas partes del mundo), me está sirviendo para tener un recuerdo en forma de bitácora que con el paso del tiempo me permitirá valorar mucho más todo esto.
A pesar de haberme repetido mil veces que no tenía que llegar aquí con muchos objetivos, por mi forma de ser esto me resulta casi imposible. Me hubiera gustado meterme mucho más en la vida cotidiana de la gente de aquí, pero eso resulta muy difícil de hacer desde cero. Me hubiera encantado estar todo el día jugando con los niños, pero resulta complicado pensar en qué juegos puedes hacer con los más de ciento cincuenta niños que vienen a la misa infantil. Me hubiera encantado trabajar con jóvenes, pero es verano, y muchos están fuera, y al resto es muy difícil convocarlos. Traía muchas ideas, pero como eran previas a conocer la realidad de aquí, la mayoría no valen. En otros países se busca que los niños no estén en la calle, porque pueden ser presas de bandas, maras, etc… Aquí donde más felices son, es en la calle jugando tras un balón pinchado. Aquí no hace falta reclutar jóvenes para los grupos, porque los hay a patadas. Y aquí es difícil encontrar proyectos de promoción social, porque a los que mandan no les interesa que se lleven a cabo.
Así, estas dos últimas semanas he consumido la mayoría de las tardes en un despacho, buscando cosillas para el curso, pero aislado completamente del resto del mundo. Y, repito una vez más, esas tardes tiradas, esas mañanas mano sobre mano, con el paso del tiempo desaparecerán de mi memoria, y en el tamiz de mi recuerdo sólo estarán esas pepitas de oro que son los grandes momentos que he vivido y sigo viviendo aquí. Y sabré que muchos de vosotros no conoceríais nada de lo que ocurre aquí si no fuera por esta página. Pero hoy por hoy, en el día a día, esa inactividad pesa bastante.
Creo que tenía que contároslo, en parte también por desahogarme, porque lo cierto es que en este país la vida transcurre tan lenta, que para los que venimos de fuera a veces se hace eterna.
Me he propuesto a mí mismo dar un poco más de importancia a la oración, que la tengo bastante aparcada, como forma de buscar salidas para todas esas inquietudes que todavía tengo, pero que se van adormilando poco a poco. Quizá el secreto de todo esté en dedicarme a abrir caminos que pueda seguir recorriendo desde España. O tal vez deba encontrar la manera de romper la barrera que impide que la relación con los guineanos pueda ser algo más profunda. Lo que tengo claro es que esas inquietudes que hacen que en ocasiones esto sea difícil, son la llave para poder hacer de esta experiencia algo todavía más enriquecedor.
No quisiera que penséis que a día de hoy hago un balance negativo de mi estancia aquí. Ni mucho menos. Sólo quería que conocierais también la parte más amarga.
Aún así, sí que me puedo comprometer a una cosa: a seguir contándoos cómo es la vida en Guinea Ecuatorial.º
Mañana es fiesta nacional aquí, así que no tendré clase, y no sé si podré bajar al colegio para colgar algo en el blog. En cualquier caso, intentaré meterme todo lo que pueda en lo que promete ser una celebración extraña. Ya os contaré. Pero por si acaso, y para compensar este post, os dejo unas cuantas fotos. Como no tengo a alguien conmigo que me saque fotos, me las saco yo mismo, y claro, así salen....
Nacho andando por sus tierras
Más de lo mismo
La casita donde vivo
La vista desde la terracita
Y la interminable avenida Hassan II, por la que subo y bajo todos los días
No os riáis de mí, acababa de levantarme de la siesta...
Cariño, mucho ánimo, se que cuesta, y que ese ritmo es díficil de seguir, sobretodo para ti.Pero como tu dices, con el tiempo, se te olvidaran las sombras, y aunque las luces no son tantas como esperabas, existen, y son muy importantes.
ResponderEliminarTe quiero, y estoy segura que la decisión que tomaste de ir dos meses fue y es la acertada
yo opino como Ana, seguro que la decision de estar alli dos meses es la correcta.ademas piensa que por muy buen profesor que seas en un mes no les ibas a enseñar nada de ingles ni de informatica...jajaja.
ResponderEliminarpor cierto....pa la boda te quiero con esas barbas que estas guapisimoooooooo ( por mucho que diga Ana que no)
un besazo muy muy muy gordoooooo...
REYES
Hola Jorge, el jueves consegui leerme tu experiencia de un mes, en dos horas y cuarto. Cuando te iba a comentar todas las sensaciones que tu experiencia me habia hecho sentir, los duendes del wifi decidieron irse a otra antena. En fin me gusto todo muchisimo y no pude dejarlo hasta leermelo entero, sobre todo comparto tu idea de que no debemos sentirnos culpables por lo que tenemos, sino ser autenticos seglares claretianos, insertados en nuestras relidades y sembrando la semilla del reino de Dios. Espero que tu experiencia nos motive a todos los que estamos aqui a tratar de hacer una milesima parte de lo que tu estas haciendo estos dias. Ya sabes salud, FE y democracia. Jjeeje
ResponderEliminarTito
Hola Wapo!!
ResponderEliminarSabes?? en ocasiones a veces esperamos tanto, que cualquier cosa que suceda nos sabe a poco, pero siempre es momentaneo, porque cuando te paras a pensar un poquito, te das cuenta de que estas haciendo mucho. Las dudas son normales pero en el fondo uno siempre sabe lo que quiere.
Tu quisistes esto y lo estas haciendo de maravilla.
El blog es un pequeño regalo que no solo te lo estas haciendo a ti para el futuro como bien dices, sino que es un pequeño-GRAN regalo para nosotros en el presente.
Mucho animooooo.
P.D Cuando existen luces y sombras... significa que se esta viviendo la realidad del momento.
Un besazo ENORME!!!
Vaya, de verdad que no esperaba tanta reacción a esto! Bueno, lo primero os tengo que aclarar que no estoy mal, eh? lo que pasa es que hasta ahora sólo os había contado lo bueno, y ahora de golpe os he contado todo lo "malo". Que al final no es malo, sino que las dudas son normales, y es lógico que en ocasiones uno se plantee si las cosas van como a uno le gustaría.
ResponderEliminarPero que estoy bien, y que soy plenamente consciente de que esto me aporta muchísimas más cosas positivas que negativas. Lo que pasa es que creía importante que supiéseis que también hay dudas, y momentos en que el estado de ánimo flojea.
Pero tengo clarísimo que es aquí donde tengo que estar, que todos los días aprendo algo, por pequeño que sea, y que me sitio está aquí ahora mismo. Así que muchas gracias por los mensajes y mails de apoyo, con todos vosotros detrás empujando es difícil tambalearse!
Lo dicho, que no penséis que estoy mal, todo lo contrario. Era sólo una pequeñita reflexión, un momento de debilidad. Mi Getsemaní particular.
Mil gracias a todos, de verdad.
Pero qué guapo estás, si pareces un moro más. Pero en septiembre...sin barba.
ResponderEliminarEntiendo lo que dices y por eso te ponía un día que tienes que pararte, te cuesta mucho y esta experiencia por eso todavía va a ser más enriquecedora para tí. Debes aprender a estar contigo mismo sin hacer nada, a ver cada pequeño detalle que tengas alrededor y a dedicarte tiempo a tí. Te lo digo pero sabes que yo tampoco sé hacerlo. Cuando lo descubras ya me enseñarás.
Un beso y un abrazo muy fuertes
Cortijo