Sale el sol. Si, hasta el día de hoy, no había visto el sol en Guinea. Ya os dije que era la época de lluvia, y lo es hasta tal punto que el cielo estaba siempre cubierto. Pero hay algo más que ha arrancado algún rayito de sol en lo que hasta ahora era un poco oscuro.
Hoy he ido a Ela Nguema, un barrio de la ciudad, donde, tras varios intentos frustrados de encontrar a alguien con quien contactar, he visto que en la puerta de una casita que había al lado del Colegio María Auxiliadora, había unas señoras blancas mayores con pinta de ser monjas. Y allí me he ido.
Algunas ya se iban, y la única que se quedaba en la casa me ha invitado a pasar. Era la hermana Dori, una española que lleva 29 años trabajando en Guinea. Hemos estado hablando durante cerca de hora y media. Me ha contado cómo ha vivido ella la evolución del país durante este tiempo, y algunas formas de entender la vida en África. La mujer, apurada, me decía que no podía ofrecerme más que un vaso de agua. Agua que venía de un manantial que habían encontrado en la casa, y que cuando la mandaron a analizar a España, resultó ser purísima. Una metáfora de lo que me explicaba que pasa con este continente. De repente, de donde nadie espera nada, aparece una fuente de gran pureza que sirve para abastecer a mucha de la gente del barrio. Ojalá este país encuentre pronto ese manantial que le permita florecer.
Y digo que hay algo más de luz, porque por un lado me ha dicho que en el colegio Don Bosco, también conocido como Colegio Español, se hacen cosas con los jóvenes durante todo el verano. Habrá que comprobar si esas cosas van más allá de las clases de recuperación, que es lo que me ha parecido ver hoy. Y por otro, me ha dicho que hay un cura salesiano que los fines de semana se recorre todos los pueblos de alrededor de Malabo, para celebrar en ellos las misas. Cuando ha visto que al nombrar esto se me levantaba la ceja en señal de interés, me ha dicho que es una experiencia muy bonita. Y el ir a las “aldeas” es algo que me apetecía mucho hacer. Así que intentaremos buscar algo por ahí.
Ahora estoy viendo la repetición del partido de España, después de una siesta que me he tenido que echar por obligación: hemos tomado un cocido hoy que ha podido conmigo, a ver si con un poco de suerte el domingo he terminado de hacer la digestión. Por cierto, vaya ambientazo ayer en el Centro Cultural Español con el partido de España. Todos como locos al final, hasta los guineanos!
Mañana viene el párroco a la casa. Voy a preparar una lista de propuestas para hacer mientras esté aquí, a ver si podemos hacer algo por aquí. Con esto de que es verano, está todo el mundo parado.
Eso es hermano, aprovechando el tiempo al 100%. No llevas ni una semana y ya tienes amigos por todos los lados. Si es que da gusto. Ah! respecto al cocido, ya vemos que tampoco lo vas a pasar tan mal con la comida como temiamos eh? ya veras que contenta mama
ResponderEliminarmuchos besos
Bueno cariño, como ayer te quejabas ya te escribo también en el blog. jejej. Ya veo que se va abriendo una ventanita.Me alegro un montón. Tu ten calma que todo poco a poco va saliendo.
ResponderEliminarUn besito te quiero y te espero, pero tu ahora disfruta y crece
A ver si vas a ser tú el manantial que haga florecer a los guineanos...
ResponderEliminarBueno qué tierno, cambiando de tema me perderé la final de España, que el domingo nos vamos a Bath-England, cuatro profes del cole , al regreso te contaremos, que nosotros no tenemos blog. Sigue explorando, un abrazo.
Es verdad, que vais al curso de inglés! Que os vaya muy bien y os cunda mucho. Vaya mala pata, salir para allá justo coincidiendo con la final. Bueno, pasadlo muy bien!
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